En la evaluación de una acción, se encuentra el cálculo de su valor teórico que engloba el dividendo (¿que aportará la suma de los dividendos del próximo año, del año siguiente, etc.?) y el rendimiento exigido (¿cuál es el rendimiento que los inversores desean obtener de una inversión en acciones para compensar el mayor riesgo que representan frente a las obligaciones del Estado?).
Si la cotización del momento es inferior al valor teórico, la acción está infravalorada o barata. Si la cotización del momento es superior al valor teórico, la acción está sobrevalorada o cara. Entre los dos, está el valor correcto.