Es un régimen especial de utilización de inmuebles (conocido impropiamente como multipropiedad) que concede a sus titulares el derecho a disfrutar durante determinado periodo de tiempo al año (como mínimo una semana) de un alojamiento en un complejo inmobiliario. Este derecho tiene un plazo legal máximo de validez de 50 años. El titular debe contribuir con una cuota anual a los gastos comunes del inmueble.