Los distintos juzgados pueden sacar a subasta inmuebles en relación con algún procedimiento en curso. En general, proceden de embargos por impagos. Es una posibilidad de acceder a la vivienda a un precio que puede ser muy bajo en relación con el mercado. La dificultad radica en la falta de información suficiente y en la complejidad del procedimiento. Aunque existe información en prensa sobre las subastas a celebrar y el procedimiento a seguir, resulta complicado obtener datos concretos del inmueble, su estado, su ocupación actual y su situación en el procedimiento. Esto es importante, porque si usted resulta adjudicatario del inmueble en la subasta, deberá responder de las cargas anteriores y preferentes de las que responda el inmueble.