ASML (29/01/2002)
ASML
· Semiconductores · Amsterdam · 21,75
euros
En lo que se conoce ya como el repliegue cíclico más
espectacular de la historia de la industria de los semiconductores, los
resultados del ejercicio pasado (2001) anunciados por el fabricante neerlandés
de sistemas litográficos no han tenido desde luego nada de sorprendente. Las
ventas han retrocedido como era de esperar un 40% hasta 1.800 millones de euros.
Las pesadas cargas de reestructuración y la parada de varias cadenas de
producción de SVG (Silicon Valley Group) han generado una pérdida por acción de
1,03 euros frente a un beneficio de 0,82 euros el año anterior. Sin embargo, y a
pesar de la ralentización que conoce el sector, ASML ha seguido invirtiendo en
investigación y desarrollo. Una buena elección estratégica a nuestro parecer. En
efecto, a lo largo del año pasado, el precio medio de venta de una máquina de
ASML aumentó un 20%. Esto refleja la introducción de nuevos sistemas,
tecnológicamente superiores, que permiten a la sociedad neerlandesa conservar
las primeras posiciones en cuota de mercado. En caso de recuperación rápida de
las actividad en el sector, debería además favorecer un incremento de los
márgenes de beneficios más importante que el de sus principales rivales. Reverso
de la moneda: si la recuperación se hace de rogar, los fabricantes de
semiconductores (sobre todo los que a duras penas consiguen atar los cabos)
podrían optar por soluciones más económicas. La incertidumbre por tanto campa a
sus anchas. ASML en concreto no prevé ninguna recuperación del mercado antes del
2º semestre. Los grandes fabricantes de chips como Intel y Samsung ya han
anunciado que han revisado drásticamente a la baja sus presupuestos de inversión
para este año. Ahora bien, un proveedor de la industria de microprocesadores
como ASML depende de estos presupuestos. En nuestra opinión, ASML debería sin
embargo salir airoso gracias a su oferta de productos de renombre y la mejora de
su posición en países como China y Japón, dos mercados importantes para la
industria de chips.
Como estaba previsto, el ejercicio 2001 se ha saldado con
pérdidas. Para el 2002, las perspectivas son más imprecisas. En nuestra opinión,
la cotización actual anticipa una apreciable recuperación sectorial que, dado el
exceso de capacidad en los fabricantes de microprocesadores, quizá sea
prematura. MANTENGA.


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