Perfil (03/03/2003)
PERFIL
A LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS AL ORO NEGRO
En unos momentos de tensión prebélica como los actuales en los
que muchos se preguntan si ese empeño de EE UU por atacar Irak no estará
realmente motivado por los intereses petrolíferos que están en juego,
paradójicamente existe otra gran preocupación: buscar energías alternativas al
oro negro. Y es que ante el recalentamiento del planeta, la disminución de las
reservas de crudo… la era del oro negro tarde o temprano llegará a su fin .
A LA BÚSQUEDA DE NUEVAS ENERGÍAS
¿Cómo podrá evolucionar nuestra sociedad actual si renunciamos
al petróleo, uno de los principales motores que la hacen funcionar?
Algún día el petróleo dejará de ser "oro" negro
Cuando la mitad de las reservas recuperables de petróleo se
hayan consumido, momento en el que la producción empezará a disminuir y el
precio del barril a aumentar, podremos decir entonces que habrá llegado el
principio del fin del oro negro. Pero determinar exactamente cuándo llegará ese
momento es harto difícil dado lo complicado que resultan de cuantificar las
reservas actuales de crudo. Aun así, los más pesimistas auguran que ese fatídico
momento se producirá en el 2010, mientras que los más optimistas dan de margen
hasta el 2040, o incluso más tarde ya que confían en que los avances
tecnológicos puedan facilitar el acceso a ciertas reservas de crudo que hasta
ahora resultan inexplotables.
A la búsqueda de alternativas
Progresivo agotamiento de las reservas de petróleo, fragilidad
de nuestro ecosistema, desconfianza hacia la energía nuclear… Desde luego,
motivos hay más que suficientes para promover el desarrollo e implantación de
energías alternativas al petróleo. Y entre éstas, las energías renovables se han
convertido en uno de los principales desafíos de nuestros tiempos. Energías que
cuentan con un importante potencial de desarrollo futuro pero que aún precisan
de grandes esfuerzos técnicos y de investigación (en algunos países más que en
otros dadas las grandes diferencias existentes, vea gráfico I) para que
realmente sean competitivas. De todas formas, llegado el hipotético caso de que
el petróleo se agotase por completo, alternativas como la emergía eólica, la
solar, la hidráulica… podrían no ser suficientes para suplir al oro negro. Y es
que una economía precisa de gran cantidad de energía para que funcionen sus
engranajes (vea gráfico II). Y he aquí que entra en juego otra riqueza
energética de nuestro planeta que aún está por explotar: el hidrógeno.
PROPORCIÓN DE ELECTRICIDAD TOTAL PRODUCIDA A PARTIR DE ENERGÍAS
RENOVABLES

Sólo el 15% de la energía producida en Europa proviene hoy por hoy de las
energías renovables. Los países escandinavos llevan la voz
cantante.
El agua, el petróleo del futuro
El hidrógeno se encuentra en la atmósfera aunque no en estado
puro. De ahí que para poder explotarlo en forma de energía y a gran escala, haga
falta producirlo. Actualmente se obtiene a partir del gas natural pero en el
futuro se podría emplear otro proceso: la electrólisis. Así, mediante una
corriente eléctrica (provocada por energía eólica o solar), el agua se
descompondría en oxigeno e hidrógeno. Luego, una pila de combustible convertiría
la energía del hidrógeno en electricidad.
Economistas y ecologistas coinciden
Desde el punto de vista ecológico, la conversión del hidrógeno
en energía eléctrica es un proceso que cuenta con la ventaja de ser poco
contaminante (la descomposición origina vapor de agua). Desde el punto de vista
económico, este proceso puede proporcionar a numerosos países su "independencia"
energética ya que la materia prima se encuentra a su entera disposición.
El reto: abaratar la producción de hidrógeno
No obstante, por ahora producir hidrógeno sigue siendo caro.
Además, tanto su proceso de fabricación como de almacenamiento aún han de ser
perfeccionados, y para ello se requieren nuevas inversiones en la materia. En
este sentido, hay tres grandes manos que deberían mover los hilos e impulsar el
desarrollo de esta fuente de energía: por un lado la Comisión Europea que ya ha
lanzado distintos programas de investigación, por otro el Gobierno
estadounidense que ya ha concedido distintas subvenciones y Japón que gracias a
esta fuente de energía debería poder reducir su dependencia energética. Cierto
es que el fuerte desembolso inversor requerido para potenciar el desarrollo de
esta fuente de energía podría ser al principio un problema para los presupuestos
de estos países aunque la apertura a nuevos mercados que esta nueva tecnología
les supondría debería a la larga permitirles reequilibrar su situación
financiera.
Una pesadilla para algunos…
Esta fuente de energía alternativa no resulta de buen agrado
para los países exportadores de petróleo ya que, dada su gran dependencia del
oro negro y su falta de preparación ante los grandes cambios que se avecinan,
son los que más tienen que perder. En cuanto a los países en vías de desarrollo,
dada su carencia de los medios necesarios para adaptarse a los cambios, seguirán
empleando métodos de producción altamente contaminantes. Así y puesto que se
tiende cada vez más a acentuar la premisa de "quien contamina, paga", estos
países acabarán siendo las grandes víctimas de este cambio.
LA INDUSTRIA DE LA ERA "POST-PETRÓLEO"
¿Cómo se están preparando esos grandes grupos industriales
directamente afectados por el futuro destronamiento del "rey" petróleo?
El sector del automóvil
· Avances tecnológicos
Los fabricantes de automóviles, empujados por los gobiernos y
por los ecologistas, se afanan desde hace tiempo por desarrollar sus propios
motores. Así, dado el fracaso del motor eléctrico, ahora buscan dos vías
alternativas:
- El motor híbrido que funciona en dos fases: la
gasolina alimenta un motor térmico que produce electricidad para, a su vez,
alimentar un motor eléctrico. Esta solución alternativa permite reducir el
consumo de gasolina entre un 10 y un 50%. Toyota y Honda comercializan ya
automóviles equipados con motores híbridos pero dado su elevado precio hasta
ahora sólo han vendido 160.000 vehículos. Además, este motor sigue dependiendo
de la gasolina.
- El motor de hidrógeno, con mejor porvenir, está siendo
ya comercializado por DaimlerChrysler para los autobuses y por Toyota y Honda
para automóviles. Pero los precios siguen siendo prohibitivos, las técnicas de
producción de hidrógeno poco uniformes y la red de distribución es casi
inexistente. Por ello, no podemos esperar el despegue de este motor al menos
hasta dentro de 15 años.
· ¿Y las acciones del sector?
Lo cierto es que nadie tiene una bola de cristal para poder
predecir a ciencia cierta cuál será la compañía que se lleve el gato al agua a
la hora de desarrollar ese "motor del futuro". Y es que hasta que se siga
consumien


|