Perfil: las telecomunicaciones siguen de resaca (10/05/2004)
PERFIL
LAS TELECOMUNICACIONES SIGUEN DE RESACA
Tras los excesos de finales de los 90, las operadoras de
telecomunicaciones no han recobrado del todo el favor de los inversores. Aunque
lo peor parece haber pasado ya, la incertidumbre se mantiene en cuanto al
potencial de crecimiento del sector. Sea muy selectivo en sus elecciones.
Esplendor y decadencia
Tras la liberalización del mercado de las telecomunicaciones,
la mayoría de los grandes grupos telefónicos se lanzaron a una desenfrenada
carrera por adquirir licencias de UMTS (telefonía móvil de tercera generación).
Estas compras, a menudo muy caras, no generaron los ingresos esperados y
provocaron una deuda colosal a las compañías que les situó al borde de la
quiebra. Las compañías han llevado a cabo drásticos planes de reducción de
costes, recorte de inversiones y venta de actividades no estratégicas, medidas
que han superado las expectativas y han alejado el espectro de la quiebra del
sector.
Incertidumbres a la vista
La telefonía tradicional sufre las consecuencias de la apertura
del mercado a la competencia y ha visto como la nueva mensajería electrónica
(GSM, SMS y los e-mails) se comía parte de su negocio. El retroceso sufrido en
estos últimos años se ha visto compensado en gran parte por el crecimiento de la
telefonía móvil, pero ésta ya da muestras de agotamiento. Asimismo, la telefonía
fija se ve amenazada por las nuevas tecnologías como la telefonía por Internet,
ahora posible gracias al cable (ADSL) o directamente de un ordenador a otro. Por
su parte, las autoridades de defensa de la competencia endurecen sus políticas,
obligando a las operadoras con red propia a reducir el precio de alquiler de su
infraestructura a sus competidores sin red propia y tampoco es descartable
nuevas rebajas de tarifas entre fijo y móvil.
Acento en el marketing
Una vez que la situación financiera ha mejorado, la primera
preocupación de los operadores de telecomunicaciones es mantener sus cuotas de
mercado. Pero como los mercados en los que operan han sobrepasado el punto de
saturación, la solución pasa por una esmerada estrategia de marketing (conocer
las necesidades de sus clientes y ofrecerles los servicios que demandan). El
hecho de que las compañías estén presentes en tres áreas de actividad (telefonía
fija, móvil e Internet) les permite ofrecer un servicio integrado.
Cabeza y prudencia
Pero mantener la cuota de mercado no basta para garantizar el
crecimiento futuro. Las operadoras tendrán sin duda que apostar por las nuevas
tecnologías, pero ¡con cabeza! Así, deberían invertir en la mejora de las
infraestructuras o crearlas nuevas basándose en las buenas perspectivas de la
telefonía por Internet; profundizar en la integración de los diferentes canales
de comunicación (teléfono, informática e Internet) en las empresas; desarrollar
la televisión vía ADSL, etc. Asimismo, reforzarse en un mercado saturado y
estimular las ventas mediante adquisiciones puede resultar atractivo - si la
operación produce ahorro de costes para el comprador -, pero el precio a pagar
no puede ser excesivo. Por último, sería deseable que las operadoras hiciesen
partícipes a los accionistas de su renovada rentabilidad mediante la
distribución de un generoso dividendo.
Conclusión
La mayoría de las operadoras son actualmente rentables y gozan
de una sólida posición en sus mercados de referencia. Sin embargo, varios
peligros (nuevas tecnologías, competencia, adquisiciones alocadas) acechan a la
incipiente recuperación de los beneficios. En nuestra opinión, las operadoras
tienen que volver a invertir, sobre todo cuando disponen de los medios
necesarios para ello, pero de manera prudente. Nuestras preferencias recaen en
las compañías más sólidas financieramente hablando, que disponen de los medios
necesarios para responder a los desafíos tecnológicos del futuro y que
retribuyen adecuadamente a sus accionistas.
SECTOR TELECOMUNICACIONES E ÍNDICE MUNDIAL DE LAS
BOLSAS

Las "telecos" (línea gruesa; base 100) siguen purgando los excesos cometidos
a finales de los 90. Una prudente selección se impone.
Consejos
· BT Group (176
peniques) podría parecer a simple vista un valor de compra: la acción está
actualmente barata, su situación financiera es saneada y el dividendo elevado.
Las perspectivas a largo plazo nos parecen sin embargo limitadas, ya que el
grupo está presente únicamente en telefonía fija (voz e Internet) y ausente en
telefonía móvil. Ahora bien, la telefonía fija tradicional está en declive y
debería ser la principal víctima de las innovaciones tecnológicas. Mantenga;
no compre.
· Telefónica (12,29
euros) posee bazas innegables: buen potencial de crecimiento a largo plazo,
gracias a su solidez en Latinoamérica y una política favorable para los
accionistas (alto dividendo, recompra de acciones propias). La reciente e
importante adquisición de actividades de telefonía móvil en Latinoamérica de la
empresa BellSouth nos hace temer sin embargo un cambio en la hasta ahora más
bien prudente política de adquisiciones, lo que podría minar la salud financiera
del grupo. La acción está además en el límite de considerarse cara. Mantenga
pero no compre más.
· Vodafone (139,50
peniques) posee una ventaja considerable respecto a la competencia, gracias a su
tamaño y su amplia cobertura geográfica, pero sus últimos y audaces intentos de
adquisición (fracaso por hacerse con AT&T Wireless) incitan a la prudencia.
Acción correcta. Mantenga pero no compre.
· Del resto de "telecos" de nuestra
selección (Telefónica Móviles, Deutsche Telekom, France Telecom y
Telecom Italia) ninguna nos parece interesante.


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