En noviembre nuestra cartera siguió al alza (+1,2%), casi la
mitad de lo ganado por nuestra referencia en dicho mes. Sin embargo, a largo
plazo, con una rentabilidad anual media del 21% se muestra imbatible. Para que
siga siendo así, introducimos nuevos cambios.
Recuperación bursátil lastrada por el dólar
En noviembre, las bolsas recuperaron el buen tono ayudadas en
gran medida por el enfriamiento de los precios del petróleo. Sin embargo,
la depreciación del dólar USD frente a la moneda común europea acabó aguando la
fiesta para un inversor en euros ya que aunque la Bolsa de Nueva York subió un
4%, tal ganancia, pasada a euros, se transformó en una pérdida del -0,4%. Una
depreciación que también ha hecho mella en nuestra cartera pues empezamos el mes
con un 20% invertido en acciones norteamericanas, con lo que su rendimiento se
ha quedado en el +1,2%. Aun así seguimos confiando en la recuperación del dólar
USD, que ha de llegar tarde o temprano. También seguimos confiando en las
acciones de nuestra cartera, todas con un consejo de compra, excepto ENI, razón
por la cual la excluiremos de la misma. Noviembre también fue el mes de la
ampliación de EDP, a la que acudimos, de ahí que el número de estas acciones
haya aumentado en 1.100 títulos.
Cambios de nuevo
El cambio de consejo que dimos en el número pasado para la
petrolera italiana ENI,
así como el reciente enfriamiento de los precios del crudo y el mayor peso
concedido a la energética EDP (el sector pesa ya un 30%) nos han hecho
reflexionar y, por precaución, dado que el valor acumula una revalorización del
71% desde su incorporación hace 4 años, hemos decidido sacar a ENI de la
cartera. Recuerde que esto no significa que aconsejemos su venta –el consejo
actual es mantener-, sino que la puede mantener fuera de cartera ya que
consideramos que a partir de ahora su comportamiento no tiene por qué ser mejor
que el del resto de acciones (nosotros para el seguimiento de la cartera -vea
recuadro- sí la vendemos). Consideramos que con una visión de largo plazo, como
la de nuestra cartera, otras acciones se comportarán mejor. Por ello, hemos
decidido aumentar hasta el 10% nuestra participación en Gas Natural, por lo que
compraríamos 100 acciones, e introduciríamos un 8% en Aguas de Barcelona y otro 8% en
la constructora Sacyr Vallehermoso cuyo consejo
cambiamos en este número y repescamos para nuestra cartera. Esto supondría la
compra de unas 410 y 510 acciones respectivamente, nuestra liquidez quedaría
casi invertida y el peso de las acciones españolas en el conjunto de la cartera
aumentará hasta cerca del 40%.
NOS PONEMOS EN SU PIEL
El seguimiento de esta cartera (cálculo de su valor, de las
rentabilidades…) se realiza como si usted la replicara en la práctica. Así,
descontamos del valor de la liquidez todas las comisiones (custodia, compra…)
que usted soportaría si tuviese dicha cartera en la Línea OCU Bolsa, pagamos al
fisco (en dos plazos) los impuestos por las ganancias materializadas y los
dividendos cobrados (suponiendo un nivel de rentas medias que tributa al 37%).
Y, por supuesto, cada vez que recomendamos un cambio, realizamos la compra o
venta dos días después de la publicación del boletín en el que aparece dicho
consejo, lo cual no quita para que tomemos un precio como referencia para
calcular el número de acciones necesarias para alcanzar el porcentaje
recomendado (como hicimos en el nº 301). Así evitamos toda suspicacia de posible
manipulación de su valor.
EVOLUCIÓN DE NUESTRA CARTERA (l.gruesa en euros)Y SU REFERENCIA

Tras casi 15 años, quien haya seguido nuestra cartera habrá
multiplicado por 17,4 su dinero frente al 3,7 de alguien que invirtiera de
forma “ingenua”.