Nuestra cartera ha vuelto a mostrar su valía ya que frente a
unas bolsas de capa caída, ha nadado a contracorriente sumando un 0,2% desde
nuestro anterior repaso de primeros de marzo. Esta vez, nuestra referencia, el
fondo global de acciones Bestinver Internacional, se dejó casi un 1%.
Camino de espinas
Desde nuestro anterior repaso (vea D15 nº 310 ), pocos inversores
bursátiles se habrán mostrado contentos con la evolución de sus
inversiones. Tan sólo aquellos que jugaran a la ruleta rusa apostando por
“chicharros” como Jazztel, Urbas…, se habrán alegrado algo, síntoma de que algo
no anda muy bien en el mercado. Tanto el barril de petróleo como los tipos de
interés, factores de los que ya le hablamos en nuestro anterior repaso, han
seguido atenazando con sus alzas a los inversores. Así, la mayoría de mercados
bursátiles han sufrido ligeras caídas, por lo que no es de extrañar que nuestra
referencia, el fondo global de acciones Bestinver Internacional, pese a gozar de
***** en nuestra clasificación por su excelente gestión, cediera un 0,93% en el
periodo.
Hay que ser defensivos
Desde hace unos tres años nuestra cartera ha adoptado un
carácter defensivo (otorgando más peso a las acciones defensivas). Por ello, no
debe extrañarle que, a pesar de las caídas bursátiles, nuestra cartera haya
logrado salvar los muebles al ganar un 0,2%. Una vez más, las acciones españolas
han sido las que mejor se han portado. Entre éstas, Aguas de
Barcelona se
lleva los honores (+4,5%), aunque el resto tampoco lo ha hecho nada mal al ganar
un meritorio 2,5% (Gas Natural , Sacyr y Tubacex ). Creemos que todas
merecen un consejo de compra, salvo Tubacex que, debido a su espectacular
escalada, aconsejamos sólo conservar.
En cuanto a las acciones extranjeras de la zona euro, esto es,
la eléctrica portuguesa Energias de Portugal (EDP) que ha perdido un 3,4%
y el grupo bancario asegurador holandés ING (-1,9%), no podemos decir que
lo hayan hecho demasiado bien. No obstante, creemos que ambas siguen mereciendo
un consejo de compra: son empresas que se encuentran baratas y además la
animación de movimientos corporativos en sus respetivos sectores, tanto el
energético como el bancario a nivel europeo, podrían animar sus cotizaciones
que, en el caso de EDP se encuentra algo aletargada desde hace unos meses.
Divisas, ¡un paso adelante!
Algo más discreta ha sido la evolución de las acciones
extranjeras de nuestra cartera, aunque en el caso de aquellas de fuera de la
eurozona han recibido como agua de mayo la pérdida de fuelle experimentada por
el euro. Así, ese 4% ganado por el dólar USD frente al euro ha permitido que la
caída de Eli Lilly en divisa local (-3,6%) se convirtiera en un alza del
0,6% para un inversor español. En el caso de Intel la caída ha sido tal
(-7,2%), que ni con la revalorización del USD, el inversor español se ha librado
de la quema (-3,5%). Aunque más discreta, la libra británica también se ha
fortalecido frente al euro (+1,6%). Gracias a ello la leve caída en divisa local
padecida por la compañía de “telecos” Vodafone, se ha convertido, pasada
a euros en un alza del 1,4%.
Sigamos como estamos
A pesar de la atonía bursátil de nuestras acciones extranjeras,
creemos que sólo el inversor de largo plazo que no cambia el rumbo con los
altibajos llega a puerto seguro. Por ello, le aconsejamos mantener la
distribución actual de la cartera en la que el 41% son acciones españolas y el
71% está invertido en la eurozona.
EVOLUCIÓN DE NUESTRA CARTERA (l. gruesa, euros) Y SU
REFERENCIA

100 euros invertidos en enero del 90 serían hoy 1.893, frente
a los 436 en los que se hubiesen convertido con una diversificación
ingenua.