El crecimiento futuro
debería ralentizarse
A pesar de la revisión al alza de
nuestras previsiones de beneficio y de dividendos para 2005 (a falta de
proyectos interesantes en los que invertir, la compañía es probable que opte
por aumentar el dividendo), la acción nos sigue pareciendo cara. Si aún la
tiene, véndala.
Adolfo Domínguez diseña, fabrica y vende
prendas de vestir, complementos y ropa de cama. Posee una red de 322 puntos de
venta, de los cuales más de la mitad (51%) son franquicias. Sus principales
accionistas son Adolfo Domínguez (31%), la sociedad Myrurgia (15%) y la firma
de inversión Luxury Liberty (9%).
Sus ventas crecieron un 14,5% en el tercer
trimestre del año, gracias al buen momento del consumo en nuestro país que le
ha permitido al diseñador gallego aumentar sus ventas de temporada reduciendo
así el peso de las rebajas (con menores márgenes). Por su parte, el beneficio
neto de la compañía ha aumentado un 43% hasta septiembre. Estos buenos
resultados nos han llevado a revisar al alza nuestras previsiones para la
compañía: para este año prevemos un beneficio de casi 2 euros por acción. A
largo plazo sin embargo nuestras previsiones son menos optimistas. Su
estrategia de expansión no logra hacerse con un hueco en el mercado
internacional y no deja de ceder terreno (ha cerrado dos nuevas tiendas en
Francia), lo que limita su potencial de crecimiento en el futuro. Además, su
gran baza actual (el consumo nacional) tenderá a ralentizarse en los próximos
años: creciente endeudamiento de las familias españolas, aumento de los precios
de la vivienda en España, alza de los tipos de interés… Por otro lado, la
competencia no cesa de aumentar en el sector de la moda y la actual tendencia
alcista del dólar USD frente al euro incrementa el coste de sus compras en
Asia. Todo ello nos lleva a pensar en un menor crecimiento de la compañía en
los próximos años.
Cotización en el
momento del análisis: 30,80 EUR