A pesar de la última
caída, la acción sigue cara.
El anuncio del lanzamiento de Catair ha
pasado desapercibido para la cotización pero no para su conflictivo sindicato
de pilotos, que exige el mantenimiento de sus puestos y privilegios bajo amenaza
de huelgas para el mes de julio. Algo que, junto con los altos precios del
petróleo, terminó por desmoronar la cotización. Aun así, nos sigue pareciendo
cara. Venda.
Iberia es el líder mundial en el transporte
de pasajeros entre Europa y Latinoamérica.
La compañía aún no ha llegado a un acuerdo
con el sindicato de pilotos para la aplicación de su plan estratégico 2006-2008
(que contempla la congelación salarial en dicho periodo), y el anuncio de la
participación de Iberia en una nueva línea de bajo coste (vea más adelante) ha
calentado más los ánimos. En el ámbito comercial Iberia tampoco encuentra
sosiego: la competencia de las compañías de bajo coste se hace cada vez más
dura (EasyJet pretende instalarse en su feudo de Barajas, siguiendo los
exitosos pasos de Ryanair en el aeropuerto de Barcelona). Iberia se ha decidido
a lanzar su propia compañía de bajo coste, Catair, que estará operativa en
Barcelona a partir del próximo otoño. La participación de Iberia en esta compañía
será en un principio reducida (el 20% en los primeros tres años), pero
alcanzará el 80% en años posteriores. Aunque vemos con buenos ojos la creación
de Catair, no creemos que sea la panacea que saque a la empresa del atolladero
actual. En efecto, con un carburante por las nubes y la inestabilidad
geopolítica actual (que podría provocar una nueva ralentización del crecimiento
del tráfico aéreo mundial), su negocio necesita mucho más que una filial de
bajo coste para volver a la senda del crecimiento.
Cotización en el momento
del análisis: 1,96 EUR