La adquisición de la
cementera catalana Uniland resulta cara, aunque la caída de la cotización nos
hace cambiar nuestro consejo a mantener.
Con esta compra Valderrivas adelanta y
supera su plan de inversiones 2005-2008 aunque parece que no descartan nuevas
oportunidades de crecimiento en el exterior. La situación financiera sigue
siendo desahogada, pese a que esta compra se financiará totalmente mediante
endeudamiento; aunque la sociedad no empezará a ver los resultados de la
operación hasta 2007, la caída de la cotización nos hace cambiar nuestro
consejo a mantener.
Cementos Portland
acaba de hacerse con el control de la cementera catalana Uniland. En principio sólo tomará el 51% aunque tiene opción a adquirir
hasta algo más del 73%.
Estratégicamente, la operación nos parece
acertada. Con esta adquisición Pórtland da un salto importante tanto en tamaño
como en diversificación territorial. Por un lado, se
sitúa como la primera cementera de España por volumen de producción, con una
capacidad de 12,6 millones de toneladas y queda entre las primeras a nivel
mundial. Y es que Uniland, además de sus factorías en España, también está
ubicada en Argentina, Uruguay, Turquía, Estados Unidos o Reino Unido (en estos
dos últimos ya está presente Valderrivas); mercados que como el catalán, al
cual accede con el negocio de Uniland, presentan buenas perspectivas para el
consumo de cemento en los próximos años.
Aunque el precio pagado no ha sido
precisamente barato (la irlandesa CRH compró en el pasado mes de diciembre el
26% de Uniland un 45% más barato, eso sí sin tomar el control), según la
compañía, se podrán lograr a partir de 2007 unos ahorros de costes de unos 20
millones al año (0,72 euros por acción). Esto nos ha llevado a revisar nuestras
previsiones de beneficios para Cementos Portland cerca de un 15% a partir de
entonces.
Con la actual caída de la cotización, las
cifras actuales nos parecen merecer más un consejo de mantener que de venta. Si
la tiene, manténgala.
Cotización en el momento
del análisis: 80,95 EUR