SI ES ACCIONISTA DE AXA, PUEDE ACUDIR A LA
AMPLIACIÓN
Desde el pasado 19 de junio, la aseguradora gala Axa está llevando a
cabo una ampliación de capital con derecho preferente para sus actuales
accionistas. Una operación con la que pretende recolectar 4.100 millones de
euros que le permitan financiar en parte la adquisición de la aseguradora suiza
Winterthur (filial de Crédit Suisse). Si usted es ya accionista, puede acudir a
la ampliación.
Las
condiciones
El plazo para poder suscribir nuevas acciones de
Axa, que cotizarán en el Euronext de París a partir del 13 de julio y que darán
derecho a recibir el dividendo correspondiente al ejercicio de 2006,
finaliza el próximo 30 de junio
.
En concreto, por cada acción que usted
poseyera el 16 de junio, le entregarán un derecho preferente de suscripción. Y
por cada lote de nueve de estos derechos podrá comprar una nueva acción de Axa
al precio de 19,80 euros. En caso de no poseer un múltiplo exacto de derechos,
tendrá de plazo hasta el próximo 30 de junio para poder comprar los que le
falten (o venderlos si no desea acudir a la ampliación) en el mercado Eurolist
del Euronext de París (actualmente cada derecho cotiza en torno a los 0,47
euros).
En todo caso, antes de acudir a la ampliación o vender los
derechos, consulte con su intermediario los gastos de compraventa para que
éstos no tiren por tierra el atractivo de la operación
Nuestro consejo
Axa ha demostrado ya en varias ocasiones que
es capaz de integrar con éxito sus adquisiciones, y así debería hacerlo en el
caso de Winterthur. Adquisición que además no implica ningún riesgo añadido
para una acción que a su precio actual se encuentra barata. En fin, las perspectivas
de esta aseguradora gala, generosa en el reparto de dividendos, siguen siendo
alentadoras. Por todo ello, si usted ya es accionista de
Axa le aconsejamos que acuda a la ampliación. No obstante,
dada nuestra experiencia con casos similares, le aconsejamos que no tarde demasiado
en comunicar a su intermediario su intención de acudir a la
ampliación
. Y es que, por razones administrativas, los
intermediarios españoles suelen cerrar el plazo para acudir a la misma unos
días antes que la fecha oficialmente establecida.