Excesivo castigo
bursátil
En los últimos años la acción de Pfizer
ha sufrido un duro castigo. Sin subestimar la amenaza de los genéricos, el
castigo nos parece excesivo. Junto al lanzamiento de nuevos medicamentos, la
compañía mima al accionista. La acción nos parece barata y forma parte de
nuestra cartera modelo de acciones. Compre
(ISIN: US7170811035).
Adquisiciones de éxito limitado
Tras el éxito de su fusión con Warner Lambert
en 2000 que le permitió acceder a los elevadísimos ingresos generados por el
Lipitor (el medicamento más vendido del mundo en los últimos años: 12.000
millones de USD en 2005), Pfizer había pretendido repetir la jugada haciéndose
en 2002 con su rival Pharmacia. Aunque esta adquisición permitió a Pfizer
convertirse en el nº 1 mundial del sector (con unas ventas de 51.000 millones
de USD en 2005) y entrar en el negocio de la oncología, la operación resultó
más cotosa de lo previsto (gastos de integración más elevados, stocks de
medicamentos de Pharmacia inflados).
La retirada a finales de septiembre de 2004
del Vioxx de Merck por su nocividad cardio-vascular empeoró las cosas y provocó
la retirada del Bextra de Pfizer en abril de 2005. Sin embargo, las ventas del
Celebrex (antiinflamatorio), penalizadas en un principio, se han recuperado
posteriormente (+20% de ventas hasta alcanzar los 1.500 millones de USD en los
nueve primeros meses del año). Ahora bien, el precio fijado en la compra de
Pharmacia tenía en cuenta unas perspectivas comerciales muy optimistas para
estos dos medicamentos, dadas las fuertes ventas de las que gozaba el Vioxx
(antiinflamatorio de la misma familia) por aquel entonces.
Los genéricos, al acecho
Entre 2005 y 2007, siete medicamentos de
Pfizer (que representan cerca de un 30% de las ventas de medicamentos con
receta), de los cuales cuatro son “medicamentos estrella” (medicamentos cuyas
ventas superan los mil millones de USD), perderán la protección de las patentes
y sufrirán la competencia de los genéricos. Además, habida cuenta de que el
lanzamiento del Tocetrapib (medicamento que estimula la producción de
colesterol bueno), previsto para 2008, podría verse retrasado, el grupo acaba
de anunciar que no prevé una vuelta al crecimiento de las ventas antes de 2009
(antes hablaba de 2007). Esta presión de los genéricos, afecta no sólo a las
ventas, sino también al margen operativo (que ha pasado del 35% en 2004 al 32%
en 2005). Con el fin de poner freno a la caída de las ventas de algunos medicamentos
acosados por la competencia, la compañía ha de llevar a cabo importantes
reducciones de precio. La situación, sin embargo, está controlada. Además,
Pfizer ha realizado un muy buen tercer trimestre (ventas y beneficio por acción
al alza un 9 y un 10% respectivamente). Para los años 2007 y 2008, la compañía
también prevé un crecimiento del beneficio por acción cercano al 10%.
Mimar al accionista
Este crecimiento del beneficio previsto por
Pfizer nos parece creíble. Por un parte, el plan de racionalización anunciado
en abril de 2005 prevé una reducción de los costes en torno al 12% con un
ahorro de unos 4.000 millones de USD hasta finales de 2008. El nuevo director
general acaba de anunciar que espera incluso ir más allá reduciendo la
burocracia y la cadena de mando. Por otra parte, gracias a su sólida situación
financiera, reforzada tras la reciente venta a buen precio de su cartera de
medicamentos sin receta (por la que ingresará unos 13.500 millones de USD
después de impuestos), Pfizer recomprará acciones propias por valor de 17.000
millones de USD de aquí a finales de 2007 (4.500 millones de USD ya se han
efectuado a día de hoy). Esta operación incrementa el beneficio por acción (el
mismo beneficio se reparte entre un menor número de acciones). Además, es una
señal de que la dirección de la compañía considera, al igual que nosotros, que
la acción de Pfizer está infravalorada.
En términos de dividendo, la compañía mima
igualmente al accionista ofreciendo una rentabilidad bruta cercana al 3,5%. Además,
esta generosidad en el reparto de dividendos debería mantenerse en el futuro.
Medicamentos de “buen ver”
Junto al Tocetrapib que está considerado
como un futuro medicamento estrella (se esperan resultados clínicos en marzo de
2007), tres medicamentos han sido homologados recientemente (contra la
diabetes, el tabaco y el cáncer). Las perspectivas de comercialización de estos
medicamentos deberían hacer recuperar la confianza en la capacidad de Pfizer
para volver a la senda del crecimiento de las ventas e impulsar la
rentabilidad. Además, los ingresos procedentes de acuerdos ganan cada vez más
importancia (+30% en el 3er trimestre). Por último, el grupo tampoco excluye
realizar alguna pequeña adquisición, como la que acaba de hacer en un mercado
de fuerte crecimiento pero muy competitivo como es el de las vacunas.
Conclusión y consejo
Pese a la presión de los genéricos, Pfizer
sigue siendo un grupo sólido. A la espera de volver a contar con una cartera de
medicamentos innovadores y exitosos, la compañía ha adoptado medidas para crear
valor para el accionista. La acción actual nos parece barata. Puede comprar en
la Bolsa de Nueva York.
Cotización en el momento
del análisis: 27,26 USD