Unilever (16/01/2007)
¿Qué hará el nuevo
presidente?
La dirección de la compañía será
remodelada. Queda por ver en qué medida será capaz de hacer lo necesario para
afrontar la competencia. Acción correcta. Mantenga.
Unilever está a punto de nombrar al primer presidente
independiente de la historia de la compañía. El candidato mejor colocado es
Michael Treschow, actual presidente de Ericsson y Electrolux: una mirada fresca
y objetiva, con talento para la reorganización. Cabe esperar que su llegada dé
paso a la toma de decisiones saludables. Y es que, pese a los planes de los
últimos años, el grupo tiene dificultades para volver a un crecimiento
suficiente y duradero de los beneficios. En los nueve primeros meses de 2006,
en datos comparables, el margen operativo cayó un 0,7% y sus ventas apenas
crecieron un 3,9%. Pese a una mejora de la productividad, los costes crecen
demasiado deprisa, sobre todo en márketing, y la innovación sigue siendo
demasiado débil, de lo que se aprovecha la competencia. Unilever depende cada
vez más de los países emergentes (40% de las ventas), que sufren de
inestabilidad y ofrecen una rentabilidad inferior a la media del grupo. Urge la
adopción de medidas radicales (p.ej. la separación de las actividades alimentación
y detergentes) y así el grupo podría mostrarse más generoso en sus
dividendos. Entretanto, mantenemos nuestras previsiones de beneficio por acción
en 1,28 euros para 2006 y en 1,42 euros para 2007.
Cotización en el momento
del análisis: 20,81 EUR.


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