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Perfil de Iberdrola (26/02/2007)
Scottish Power le otorga
el liderazgo en energías limpias
Iberdrola, segunda eléctrica española, se
convertirá, tras su próxima fusión con la británica Scottish Power, en una de
las más importantes compañías del sector en Europa. Su liderazgo en las
energías “limpias” y la compra de participaciones por parte de sus principales
accionistas le auguran un futuro alentador. Acción correcta e incluida en
nuestra cartera de acciones. Manténgala.
De compras por las Islas
La próxima liberalización del sector
eléctrico en Europa (vea D15 nº 357, págs. 12-13) ha suscitado numerosos
rumores y movimientos corporativos entre las empresas del sector. Una de esas
operaciones es la fusión amistosa entre Iberdrola y Scottish Power, prevista
para finales de abril (a finales de marzo se celebrarán las juntas de
accionistas de ambas compañías que deberán aprobar la operación). La nueva
empresa será la tercera eléctrica europea por capitalización bursátil y tendrá
una posición privilegiada, además de en España y el Reino Unido, en Europa
Central y en EE UU. Asimismo, el nuevo grupo será el líder mundial en energías
renovables.
De presa a cazador
Iberdrola ha sido durante años la “novia”
más deseada de todo el sector eléctrico español. La llegada de un nuevo equipo
directivo a la compañía y el momento que vive el sector en España (OPA sobre
Endesa, movimientos accionariales) han culminado con la fusión con Scottish
Power.
La nueva empresa tendrá un sistema de
generación eléctrica más equilibrado (Scottish aporta carbón y energía nuclear)
y sobre todo una mayor diversificación de sus ingresos: el 58% de los
beneficios (EBITDA) se generará en España, un 29% en el Reino Unido, un 10% en
Latinoamérica y un 3% en EE UU. Además, gracias a su mayor tamaño, ganará en
capacidad de compra lo que le permitirá obtener mejores precios y mayores
márgenes en la compra de combustibles y suministros. También gana “músculo”
financiero, algo muy necesario en un sector con grandes necesidades de
inversión previstas para los próximos años - fuerte crecimiento de la
demanda energética – o para afrontar eventuales adquisiciones en el
futuro. Por último, la experiencia de Scottish Power en actividades de
almacenamiento de gas le abrirá nuevas posibilidades de negocio y nuevas vías
de crecimiento en Latinoamérica.
La joya, las energías renovables
La nueva compañía creará el líder mundial en
energías renovables (16,5% de su capacidad de generación). La presencia de
Scottish Power en EE UU (donde es el nº 2 en este tipo de generación) le
servirá de base para aprovecharse del tirón previsto para este tipo de energía
en aquel país. También juega a su favor la experiencia de Iberdrola en este
negocio, a través de su participada Gamesa (uno de los líderes mundiales en la
fabricación e instalación de aerogeneradores) con implantación asimismo en EE
UU.
El interés de los inversores institucionales
por el “mercado verde de la energía” es creciente. El lanzamiento de índices
como el Merril Lynch Renewable Energy, en el que Iberdrola pesa un 20%,
impulsará la inversión de fondos de inversión en la sociedad.
Movimientos accionariales
La fusión entre ambas empresas se producirá
mediante un intercambio de acciones combinado con un pago en efectivo. Así
pues, los inversores ingleses controlarán el 21,4% de las acciones de la nueva
empresa. No obstante, el primer accionista individual será la constructora
española ACS (12% del actual capital de Iberdrola, comprado a un precio medio
de 36,6 euros por acción) y que posee también el 40% de Unión Fenosa (3ª
eléctrica española). La constructora no renuncia a aumentar su participación en
Iberdrola, dada su nueva apuesta por el negocio energético. Sin embargo, el
actual equipo directivo de Iberdrola parece no apostar de momento por esta
opción: prefiere crear un núcleo de accionistas estables e independientes. Así,
en las últimas semanas hemos conocido la entrada de nuevos inversores en el
capital de Iberdrola (Alicia Koplowitz 2,5%; la inmobiliaria Osuna 1%; Luis
Portillo 1%; Arregui 1,9%) contrarrestando así el peso de ACS.
IBERDROLA (l. gruesa, base 100) Y EL SECTOR
ELÉCTRICO EUROPEO
La evolución de Iberdrola ha sido muy parecida
a la de sus homólogas europeas. Acción correcta. Puede mantener a largo plazo.
Perspectivas halagüeñas
Desde el anuncio de fusión con Scottish
Power, la cotización de Iberdrola se ha resentido algo. Aunque estratégicamente
la operación tiene sentido, el precio pagado resulta algo caro y el ahorro de
costes no será muy importante (ambas compañías seguirán operando de forma
independiente), salvo en áreas concretas (renovables, compras, etc.). Ahora
bien, con la incorporación de la escocesa la española quedará bajo la
supervisión de las autoridades comunitarias, lo que podría facilitar las cosas
ante eventuales movimientos corporativos en un futuro.
Mientras tanto, el beneficio de Iberdrola en
2006 aumentó un 20% (hasta los 1,84 euros por acción), gracias a la mayor
capacidad de producción y al impulso del negocio internacional. A los precios actuales y con una visión de largo
plazo la acción nos parece correcta. Manténgala en cartera. Incluso el
especulador podría verse tentado a invertir a corto plazo (por debajo de 35,5
euros), atraído por los movimientos accionariales de la compañía que servirían
de estímulo a la cotización.
Cotización en el momento
del análisis: 34,50 EUR


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