Zardoya - Otis (27/07/2007)
Perspectivas menos
boyantes
A pesar de la buena gestión y del buen
trato al accionista (la compañía distribuye cerca del 100% del beneficio entre
sus accionistas), las perspectivas de ralentización del sector de la
construcción acabarán penalizando sus resultados. Tras el duro castigo de las
últimas semanas, la cotización aún nos parece cara. Venda.
En los seis primeros meses del ejercicio el
beneficio de la compañía ha aumentado un 81,5%, gracias sobre todo a las
plusvalías obtenidas con la venta de una de sus fábricas (unos 0,17 euros por
acción). Sin tener en cuenta esta operación puntual, el crecimiento del
beneficio corriente se reduce considerablemente hasta situarse algo por encima
del 10%.
Aunque tanto su cartera de nuevos contratos
como los servicios de mantenimiento - estos últimos ya suponen más del 65%
de las ventas del grupo – siguen creciendo, la compañía empiezan a sentir
los primeros síntomas de desaceleración en la construcción de viviendas. El
desarrollo de algunos proyectos puntuales (la Torre Repsol en el caso de las
nuevas instalaciones) o el paulatino y constante aumento de los nuevos
contratos de mantenimiento (+3,4% en el número de unidades) no creemos que
compense la desaceleración del ritmo de crecimiento de la construcción de
viviendas prevista para los próximos años.
Cotización en el momento
del análisis: 21,97 EUR


|