Crecimiento propio y
diversificación
Tras el fracaso de la fusión con
Atlantia, Abertis sigue adelante apoyada en su propio crecimiento y una
acertada diversificación. Aunque la subida de los tipos de interés merma el
atractivo de su rentabilidad por dividendo frente a la renta fija, la acción
nos sigue pareciendo correcta. Conservar.
Ante las múltiples trabas encontradas por la
fusión con la italiana Atlantia, Abertis ha decidido poner fin a la relación
con ésta y dar carpetazo a un asunto que lleva coleando cerca de año y medio.
Para ello ha solicitado romper el pacto de control que tenía con otros
accionistas de la compañía italiana y poder controlar así de forma directa el
6,5% del capital de Atlantia, que bien podría poner a la venta en bolsa a
partir del próximo año. Por otro lado, Abertis acaba de anunciar la compra de
DCS, la filial aeroportuaria de la constructora ACS, que gestiona directa o
indirectamente 15 aeropuertos, sobre todo en Latinoamérica. Esta adquisición le
permite a Abertis complementar y potenciar su presencia en este negocio, donde
ya opera a través de la filial TBI, aunque el impacto de esta compra en sus
cuentas será más bien limitado (por su escaso tamaño). Por último, la subida de
los tipos de interés podría hacer mella en el atractivo de su rentabilidad por
dividendo, ya que este tipo de valores (por su estabilidad en el reparto de
dividendos) compiten también con la renta fija. Con todo ello, la acción sigue
correcta.
Cotización en el momento
del análisis: 21,93 EUR