Vidrala (21/01/2008)
Tiempos de vacas flacas
La ralentización económica en toda Europa
se reflejará en una menor demanda de envases de vidrio. Además, las subidas de
costes y la mayor deuda se traducirán en un menor beneficio. La acción, que
sigue corrigiendo excesos, aún está cara. Venda.
Hasta ahora Vidrala se había visto
favorecida por un escenario de máxima pero limitada capacidad de producción y
una fuerte demanda espoleada por el buen clima económico que le permitía
incrementar sus precios de venta por encima del 5% anual. Tal es así que sus
ventas crecieron un 15% en los nueve primeros meses de 2007 y su beneficio
repuntó un 28%. Ahora bien, si es cierto que la oferta de envases de Vidrala
(40% vinos, 17% cervezas y el resto champán y otras bebidas alcohólicas) se ve
favorecida en tiempos de bonanza económica, también lo es que es de las
primeras en sufrir los azotes de la ralentización cuando los consumidores se
aprietan el cinturón. La contracción de la demanda frenará la subida de precios
y sus beneficios tendrán que absorber los mayores costes energéticos. Además,
en los próximos 18 meses el grupo tendrá que digerir la adquisición de una
vidriera belga, menos eficiente que Vidrala, y la subida de tipos en su deuda
(que casi se ha septuplicado respecto a la de 2004). El grupo se muestra ahora
más austero comenzando por los dividendos: el dividendo total para 2007 crecerá
en torno al 8%, menos de la mitad que sus beneficios.
Cotización en el momento
del análisis: 20,00 EUR


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