Adolfo Domínguez (14/03/2008)
Decepcionantes
resultados en 2007
La caída de las ventas ha lastrado sus
beneficios, más de lo esperado. Las modestas perspectivas de consumo en España
seguirán pesando como una losa sobre sus resultados futuros. A pesar del
recorte de nuestras previsiones, la acción sigue correcta. Mantenga.
En el último trimestre de 2007 los
beneficios del grupo se redujeron un fuerte 56%, lo que penalizó en exceso el
resultado del conjunto del año (-25% respecto a 2006). La estrategia de
“democratización” de sus precios emprendida hace algunos años le ha hecho estar
más expuesto a un segmento de mercado más reactivo a los vaivenes de la
economía. Y en un momento en el que los consumidores españoles se aprietan el
cinturón, las ventas de la compañía (en datos comparables) han caído y los
costes se han disparado. Ajeno a ello, el grupo prevé mantener en 2008 el ritmo
de aperturas de nuevas tiendas en España (+23% de superficie de ventas) e
iniciar su implantación en otros países latinoamericanos. Con el frenazo de las
ventas, la compañía seguirá recurriendo al endeudamiento y sus gastos
financieros seguirán subiendo (casi se duplicaron en 2007). Las perspectivas
para los próximos años no son halagüeñas (freno del consumo por la
ralentización económica en España y en Latinoamérica). Hemos rebajado por tanto
nuestras previsiones: de 2,70 a 2,30 euros por acción para 2008 y de 2,94 a
2,45 euros para 2009.
Cotización en el momento
del análisis: 18,85 EUR


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