Mabuchi Motor (27/06/2008)
La actividad y la rentabilidad de Mabuchi
Motor vuelven a levantar el pie del acelerador. Pero el grupo se mantiene
básicamente en buena salud (financiera) y su dividendo no está en entredicho.
Mantenga.
Aunque en un principio las perspectivas para
2008 no eran precisamente de color de rosa, esto no fue óbice para que el grupo
nipón redujera una vez más sus objetivos. Las causas siguen siendo las mismas.
Por una parte, la actividad se ve penalizada por la ralentización económica que
lastra las ventas des sus pequeños motores eléctricos (- 1,5% en volumen en el
primer trimestre de 2008). La fuerte apreciación del yen frente al dólar
amplifica aún más la caída de las ventas (-5,5% en el mismo trimestre). Por otra
parte, el coste de las materias primas (cobre, hierro…) sigue su camino
alcista. Habida cuenta de la competencia, Mabuchi encuentra dificultades para
repercutir este incremento de los costes en sus propios precios de venta y se
ve obligado por tanto a recortar sus márgenes para mantener su cuota de
mercado. Al final, la compañía se ha visto forzada a revisar a la baja sus
objetivos. Aunque nosotros hemos hecho lo mismo con nuestras previsiones de
beneficio - que pasan de 230 a 207 yenes por acción para 2008 y de 287 a 255
yenes para 2009 –, esto no pone para nada en duda la salud financiera del
grupo. Incluso tras el recorte de previsiones, las finanzas de Mabuchi siguen
siendo muy sólidas, lo que le permitirá precisamente mantener su actual política
de remuneración al accionista (distribución de dividendos + recompara de
acciones propias).
Cotización en el momento
del análisis: 5.650 JPY


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