Fortis (29/09/2008)
Quasi nacionalización
Con la inyección de 11.200 millones de
euros por parte de las autoridades belgas, holandesas y luxemburguesas, los
accionistas de Fortis ven cómo su participación se diluye a la mitad. La
cotización del banco en los próximos meses dependerá en gran medida del precio
obtenido por la reventa de las actividades de ABN Amro. La acción no está desde
luego cara, pero frente a este nuevo contratiempo cambiamos nuestro consejo
sobre la entidad. Mantenga, sólo si no le asusta el elevado riesgo de esta
acción.
Los accionistas de Fortis serán finalmente
quienes paguen los platos rotos de este desaguisado. A pesar de los desmentidos
efectuados por la compañía la semana pasada que seguía afirmando no tener
ningún problema de liquidez o de solvencia, han bastado unos pocos días para
que Fortis sea casi nacionalizada con el fin de salvar a los ahorradores, a los
trabajadores y evitar los daños provocados por un agravamiento de la situación
de una entidad de la talla de Fortis en el tejido económico del Benelux.
Recapitalizada con unos 11.200 millones de euros a cambio del 49% de las
acciones, Fortis se verá obligada a revender sus actividades de ABN Amro,
compradas hace apenas un año por 24.000 millones de euros. El precio que
finalmente obtenga por ellas (ya circulan rumores acerca de un precio en torno
a los 10.000 millones de euros) será decisivo para la cotización de la entidad
en los próximos meses. Aunque a primera vista se podría descartar un precio tan
bajo dada la naturaleza de las actividades en cuestión (banca minorista), el
número de compradores potenciales, muy restringido en nuestra opinión, no
ayudará desde luego a incrementar mucho esta cantidad. Siendo prudentes y
aceptando el escenario pesimista de un precio tan bajo, los fondos propios de
la entidad pasarían de los 6,2 euros por acción actuales a los 3,3 euros, tras
el reflotamiento de la entidad y la inevitable dilución del capital (los
resultados de la entidad se repartirán entre un número mayor de acciones). Esta
cifra no debería poner en entredicho la solvencia del banco a tenor de los
ratios exigidos por las autoridades financieras, pero resulta insuficiente para
justificar una cotización claramente por encima de la actual. En efecto, las
perspectivas de beneficio por acción, tras la dilución, se han reducido a la
mitad, después de un año 2008 que se cerrará con pérdidas. Para 2009, estimamos
un beneficio por acción, tras la dilución, de 0,7 euros. Sólo el especulador
debería mantener esta acción.
Cotización en el
momento del análisis: 5,20 EUR


|