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El sector eléctrico español (02/07/2009)
Tras culminar el pasado 1 de julio su proceso de
liberalización, el sector eléctrico español se enfrenta a una nueva etapa de
grandes cambios. Aunque no será coser y cantar para un sector que no ha escapado
a la crisis, siempre con gran dosis de prudencia, creemos que algunas eléctricas
merecen una apuesta.
Nuevas reglas, nuevas tarifas…
La
total liberalización del sector eléctrico en nuestro país ha traído consigo unas
nuevas reglas de juego según las cuales los clientes pueden pactar
libremente el precio a pagar por la electricidad que consuman con las empresas
suministradoras. No obstante, en la práctica sólo pueden hacerlo por ahora las
pymes y grandes empresas ya que la mayoría de los hogares seguirán dentro de la
TUR – Tarifa de Último Recurso - fijada por el Gobierno
(puede consultar un amplio informe en www.ocu.org en el que le aconsejamos qué hacer
como consumidor).
Unas nuevas reglas que implican una
revisión del actual sistema de tarifas para que al final se suprima el
denominado déficit tarifario. Éste se produce porque para las
eléctricas el coste de generación es más elevado que lo que la tarifa oficial
permite cobrar a los usuarios. A cambio de no subir sus tarifas, el anterior
sistema les permitía posponer el cobro de esas cantidades en los recibos de los
años siguientes (intereses incluidos). Mientras tanto, esas cantidades debían
ser financiadas por las propias eléctricas que tras muchos años han acumulado
deudas multimillonarias. El nuevo sistema pretende eliminar esos desfases
permitiendo que las empresas fijen el precio de venta de la electricidad con
casi todos sus clientes, y en general supondrá unos mayores ingresos
para ellas.
… en un ambiente incierto
Aunque tradicionalmente ha sido considerado un sector “defensivo”, el
eléctrico no se ha librado de la crisis. A la caída de la demanda (un
6,4% en lo que va de año, a fecha de junio), se ha sumado la puesta en
funcionamiento de nueva potencia renovable (eólica y solar que tiene
preferencia sobre otro tipo de centrales a la hora de verter su energía a la
red) que ha provocado una caída en la producción del conjunto de centrales
“tradicionales” y un fuerte descenso en el precio del kilovatio generado, lo que
ha acabado acelerando el descenso de los ingresos de las empresas en
los últimos meses.
Para hacer frente a este escenario, las
empresas han recortado gastos y congelado sus planes de construcción de nuevas
instalaciones. Por otro lado, la incertidumbre en torno al cierre de la pequeña
central nuclear de Garoña ha reabierto el debate sobre el futuro de las 8
centrales nucleares que hay en España (abastecen un 20% de nuestras
necesidades eléctricas con un coste de producción competitivo y seguro en
términos de fiabilidad) y cuyo cierre a la larga supondría la necesidad de tener
que realizar fuertes inversiones en nuevas centrales (frente a unos menores
gastos de mantenimiento en las nucleares) y una subida del precio medio de
generación.
… que creemos se calmará
En
España, el ritmo de la caída de la demanda se está frenando. Aunque no creemos
que este año llegue a crecer, a más largo plazo, cuando la situación económica
se estabilice, pensamos que podría crecer moderadamente (incluso por encima de
la media europea). Por otro lado, creemos que el nuevo marco regulatorio dará
más estabilidad al sector sobre todo desde el punto de vista financiero al
eliminar el déficit tarifario y al permitir aumentos progresivos de las tarifas.
Además, no prevemos la necesidad de nuevas grandes inversiones en generación, lo
que permitirá que las compañías dediquen sus esfuerzos a reducir su deuda.
Mejora de la gestión, subida de tarifas, menores inversiones, atractiva
rentabilidad por dividendo… nos llevan a confiar en el sector. Eso sí, no todos
sus protagonistas merecen por igual nuestra confianza.
Nuestras
apuestas
Merecen
nuestro consejo de compra tras las caídas de sus
cotizaciones:
-
Gas
Natural : tras la compra de Unión
Fenosa, es uno de los pesos pesados del sector europeo. La “digestión” de tal compra
así como la reducción de su deuda son sus dos grandes retos para los próximos
años.
-
Iberdrola
(acción incluida en nuestra
cartera modelo): nuestro líder nacional se beneficiará del tirón de las
renovables gracias a su filial. El interés de ACS por aumentar su peso en ella
sigue siendo un aliciente.
Recomendamos
mantener :
-
Endesa: el atractivo está en su alta
rentabilidad por dividendo esperada a la que su principal accionista, Enel, no
renunciará, existiendo la amenaza de que intente hacerse con todas las acciones
de la española en condiciones poco ventajosas para sus accionistas. Pese a
estar barata, mantendríamos pero no compraríamos más.
-
Acciona: tras comprar los activos renovables de Endesa, es uno
de los líderes mundiales de las renovables. Pese a estar barata, mantendríamos
hasta ver el efecto de la modificación de las primas en las renovables. Misma
apreciación y consejo nos merece Iberdrola Renovables
que se ha decantado por aprovechar el impulso esperado para este
tipo de generación en el exterior (EE UU sobre todo).
Merecen nuestro consejo de
venta :
-
REE: Aunque sus ingresos seguirán estando
asegurados, sus planes de inversión podrían frenarse si el consumo se estanca.
Acción cara.
-
Unión
Fenosa : será absorbida por Gas
Natural en los próximos meses. Su cotización está ajustada a la de su principal
accionista. Sin interés para el inversor. Acción cara.


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