Rebajamos nuestras
previsiones
Los resultados del primer semestre ponen
de manifiesto que el BBVA no es ajeno a la crisis, lo que nos lleva a rebajar
nuestras previsiones de beneficio. Sin embargo, tras el fuerte castigo bursátil
sufrido por la entidad en 2008, la acción nos parece barata. Compre a largo
plazo.
En un contexto de clara desaceleración de la
economía mundial, el BBVA ha visto cómo se recortaba su beneficio por acción en
un 11,6% en el primer semestre del año. El negocio bancario marcha bien, pero
no tanto como para hacer frente al fuerte aumento de los costes (sobre todo
los de personal, procedentes de su plan de prejubilaciones que prevé un
sustancial recorte de plantilla en España y Portugal en los próximos 10 años) y
al deterioro de la cartera crediticia (fuerte recorte en la concesión de
préstamos). La situación no tiene visos de mejoría a corto plazo, lo que nos
lleva a revisar a la baja nuestras previsiones de beneficio por acción en 2008
(de 1,75 a 1,65 euros) y en 2009 (de 1,80 a 1,70 euros). A pesar de ello, tras
el varapalo sufrido por la cotización (- 33% en lo que va de año), la acción
nos sigue pareciendo barata. El banco sigue mejorando su ratio de eficiencia,
situándose como uno de los mejores del sector (por cada 100 euros que ingresa,
el BBVA gasta sólo 39,4 euros). Además, la progresiva recuperación del dólar
frente al euro debería resultar beneficiosa para las cuentas de la entidad
(cerca del 40% de sus ingresos se realizan en la divisa norteamericana).
Cotización en el momento
del análisis: 11,56 EUR