Las nuevas tecnologías aplicadas a la banca han hecho posible que desde cualquier ordenador o teléfono los usuarios puedan acceder a las cuentas y operar desde ellas. Pero si el usuario no se sigue una serie de precauciones los delincuentes pueden violar el acceso a sus cuentas. Estas pautas de seguridad aparecen recogidas en la publicación de OCU, Dinero y Derechos del mes de mayo.
A la hora de escoger una entidad donde invertir el dinero, hay que asegurarse de que esté inscrita en el Registro de Entidades del Banco de España, de la CNMV o de la Dirección General de Seguros, y de que está autorizada para operar legalmente.
La OCU recuerda que los clientes de banca on line, pueden estar más expuestos a posibles estafas, por lo que deben extremar las precauciones: guardar siempre en secreto las claves de acceso; usar claves de acceso aleatorias (preferentemente combinando números y letras, pero sin recurrir a cifras evidentes); evitar acceder al banco desde ordenadores públicos; comprobar que se navega a través de páginas seguras (aparece un candado en la parte inferior derecha); no abandonar el ordenador hasta que se acabe la sesión y apagarlo después. Finalmente, es importante tener los navegadores actualizados con los protocolos de seguridad y los cortafuegos, así como guardar o imprimir la copia de la operación, como justificante.
Por lo que respecta a las tarjetas, medio de pago más habitual, su uso no está exento de riesgos, por lo que la OCU aconseja: usar sólo tarjetas que tengan limitada la responsabilidad del usuario en caso de pérdida o robo; no acumular tarjetas sin necesidad; asegurarse de que la entidad bancaria envía la tarjeta de forma segura; firmar la tarjeta a la recepción de la misma; no apuntar el pin; si es posible, no perder la tarjeta de vista a la hora de pagar; usar las medidas adicionales de seguridad que ofrezca el banco (mensajes en el móvil para confirmar los cargos); tener cuidado con los resguardos, extractos y demás documentos donde aparezca el número de tarjeta.
En cuanto a los cheques, la OCU aconseja usar cheques nominativos y cruzados; a la recepción de un talonario nuevo, comprobar que tiene todos los cheques ordenados de forma correlativa; no rellenar un cheque hasta el momento de utilizarlo; encuadrar las cifras entre balizas; y no mandar cheques por correo.
La OCU recuerda que, si el usuario ha actuado con la debida diligencia, la responsabilidad última es de la entidad bancaria. Ante cualquier conflicto:
Dirigirse al director de la sucursal
bancaria.
Si no atiende la petición, reclamar al
Servicio de Atención al Cliente o al Defensor del Cliente de la Entidad.
Si pasados dos meses no hay respuesta o
no es la que el consumidor esperaba, debe presentarse una reclamación ante el
Comisionado para la Defensa del Cliente de Servicios Bancarios. Este
Comisionado indica si la entidad ha cometido o no una mala práctica bancaria y
sus resoluciones no son vinculantes. Si la entidad no acepta el dictamen, el
consumidor deberá acudir a los tribunales, siempre que el importe lo
justifique.
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