LA OCU Y SUS
PRIORIDADES EN MATERIA DE CONSUMO
Ante las
elecciones del 9 de marzo: la OCU remite a los partidos políticos 13
reivindicaciones básicas en materia de consumo
Madrid, 7 de
febrero de 2008. La OCU ha hecho llegar a todos los partidos
políticos con representación parlamentaria 13 prioridades ante las elecciones
generales del 9 de marzo. Hasta ahora, la política de consumo, que afecta a
todos los ciudadanos, no ha tenido un claro reflejo en los programas
electorales de los diferentes partidos políticos. De forma habitual, los
asuntos de consumo se abordan de manera parcial y sectorial. Se echa de menos
una visión global que permita afrontar la defensa de los derechos de los
consumidores de una forma más eficaz.
La OCU considera
que es necesario trasladar a los partidos políticos y a las instituciones, las
necesidades y problemas que, a su vez, nos han trasladado los consumidores
durante estos cuatros años, para que de esta manera se tome buena nota y queden
reflejadas en los programas electorales:
- Liberalización de la energía. Debe
procederse a la revisión íntegra de los mecanismos de fijación de
tarifas, para que el consumidor pague por el precio real de la energía de
forma transparente.
- Vivienda. Es necesario tomar
medidas estructurales a largo plazo para potenciar el alquiler y
devolverle su prestigio, que se integre en un plan global que acabe con la
especulación y ataque el injustificado incremento del precio de la
vivienda en propiedad.
- Sobreendeudamiento. Ante la
magnitud que ha cobrado este problema, es imprescindible adoptar una
legislación que proteja al consumidor en esta situación.
- Procedimientos concursales. La OCU
propone la mejora del tratamiento de los consumidores en los
procedimientos concursales, que sean considerados acreedores preferentes,
para garantizar al máximo sus derechos económicos.
- Política de consumo. Es
necesario la creación de una Secretaría de Consumo dentro del Ministerio
de Economía, mientras tanto se debe modificar el Instituto Nacional de
Consumo, dándole estatuto de Agencia Española del Consumo, con un
presidente con rango de secretario de Estado.
- Revisión del acervo comunitario en materia de
consumo. La OCU pide al Gobierno que defienda la posibilidad de
que el nuevo régimen permita la flexibilidad necesaria para que los
Estados miembros puedan seguir legislando en esta materia.
- Reclamaciones de consumo. Para
mantener el nivel de protección de los consumidores, la OCU plantea que,
para las reclamaciones de pequeña cuantía, se establezca un procedimiento
que finalice en un requerimiento de la Administración al sujeto infractor
para que satisfaga la reclamación del consumidor.
- Publicidad engañosa. La OCU
reclama una revisión integral de los mecanismos de control de la publicidad
y, al mismo tiempo, que las administraciones hagan uso de su capacidad
coercitiva para cesar la emisión de campañas de publicidad engañosa.
- Seguridad de los productos. La OCU
propone la creación de una Agencia Nacional de Seguridad de los Productos
que se encargue de la coordinación de las actuaciones de las distintas
administraciones y de la información sobre riesgos y productos defectuosos
para el consumidor.
- Consumo sostenible. La OCU
considera necesario orientar al consumidor hacia un consumo sostenible y
respetuoso con el medio ambiente, intensificando las campañas públicas de
sensibilización social.
- Atención Sanitaria. La OCU
pide un sistema general de información sobre las listas de espera que sea
público, transparente y comparable. Que se garantice por ley tiempos
máximos de espera en las distintas etapas de la atención sanitaria, para
que los ciudadanos no sufran demoras excesivas.
- Medidas contra el tabaquismo. La OCU
propone una modificación de la actual ley para que no se permita fumar en ningún
espacio público compartido y el endurecimiento de la fiscalidad del
tabaco.
- Derecho de huelga. Es
imprescindible regularlo a través de una ley que garantice lo dispuesto en
la Constitución y evite, en especial en los servicios de interés general,
los abusos contra los consumidores cometidos por determinados colectivos
de trabajadores de esos sectores estratégicos.
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