En teoría los fondos están obligados a publicar
un ratio de los gastos totales que soportan sus partícipes; en la práctica las
entidades se hacen las remolonas a la hora de hacer pública esta valiosa
información.
La
normativa en vigor obliga a las gestoras a publicar, para cada uno de sus
fondos, un ratio de gastos totales soportados por el fondo y por tanto por sus
partícipes. Ratio que debe expresar cuántos euros de cada 100 gestionados se
“pierden” en gastos. Dicha publicación debe hacerse en sus respectivos folletos
completos y actualizarse en los folletos informativos e informes periódicos.
Desgraciadamente el desarrollo normativo de esta obligación es, en nuestra
opinión, insuficiente. El partícipe sigue estando a merced de las gestoras a la
hora de acceder a tal información, algo que no facilita las cosas cuando se
desea comparar el coste de los distintos fondos.
GASTOS
EVIDENTES
Entre
todos los gastos que cobran los fondos, los más evidentes son los distintos
tipos de comisiones que se descuentan diariamente del valor liquidativo del
fondo. Están limitadas por ley en el caso de suscripción y reembolso al 5% y en
el de gestión y depósito al 2,25% y 0,2% anual respectivamente (si se cobran
exclusivamente en función del patrimonio gestionado).
Salvo
honrosas excepciones, la mayoría( de fondos cobra
unas jugosas comisiones por una gestión pasiva, siendo muy pocos (aquellos con **** o *****
en nuestras tablas) en los que el pago de comisiones se ve recompensado por el
buen hacer de sus gestores.
GASTOS
DESAPERCIBIDOS
Además,
los fondos cobran otros gastos necesarios para su funcionamiento que se
descuentan de su valor liquidativo conforme van produciéndose. Entre ellos se
encuentran los gastos por la compraventa de títulos (cada vez que su fondo
compra acciones, obligaciones…debe pagar al intermediario que realiza la
operación), otros gastos diversos como los administrativos o los de auditoría,
y los impuestos (los beneficios de los fondos tributan en el Impuesto de
Sociedades al 1%).
¿Son
importantes?
Los gastos son un factor esencial
en el rendimiento que obtendrá con su fondo. Ante una misma gestión, será más
rentable el que cargue unos menores gastos totales, de ahí la importancia de
poder identificarlos. Este efecto es más acusado cuanto menor sea el rendimiento
de la cartera del fondo, de ahí que por ejemplo es esencial a la hora de elegir
un fondo monetario. En todo caso, en aquellos fondos en los que la gestión tiene
un papel preponderante, como en los de acciones, soportar un mayor coste no
tiene por qué dar un peor rendimiento si la gestión es
buena.
Estos
gastos ajenos a los de las comisiones no son siempre fáciles de identificar.
Deben ser buscados entre las distintas partidas de la cuenta de pérdidas y
ganancias del fondo publicada anualmente por cada fondo en su memoria. Por
ello, es preciso – y tal cual la normativa obliga - que cada gestora
publique para cada uno de sus fondos un ratio de gastos totales (en inglés TER
o “Total Expense Ratio”). Así el partícipe podrá conocer sin esfuerzo qué
porcentaje de su dinero se destina a cubrir gastos.
|
TER DE
ALGUNOS FONDOS RECOMENDADOS (1) |
|
Bestinver Bolsa |
2,10% |
|
Newton Higher Income |
1,60% |
|
Dexia Equity L Australia C |
2,16% |
|
UBAM NB US Eq. Value A |
2,08% |
|
UBS EF Canada B |
1,55% |
|
Mutuafondo |
0,48% |
|
Skandia Swedish Bond A |
0,90% |
|
UBS Med. Term Bond USD B |
0,95% |
|
Axa Eonia |
0,15% |
|
Mutuafondo Corto Plazo |
0,32% |
|
Skandia SEK Reserve A |
0,75% |
|
(1) Calculados por OCU en función de los
datos publicados en sus memorias anuales de
2006. |
OBLIGACIÓN DE
INFORMAR
La
actual normativa establece que todos los gastos que soporte un fondo deben
estar expresamente previstos en su folleto informativo completo y que los
informes periódicos de cada fondo deberán contener la totalidad de los gastos
soportados expresados en forma de porcentaje sobre el patrimonio del fondo,
cifra que deberá coincidir con la que se incluya en el folleto simplificado que
se actualizará con igual periodicidad que los informes mediante un anexo. Algo
muy loable pero que en la práctica, al no haber un suficiente desarrollo
normativo, se queda en aguas de borrajas pues cada gestora entiende “la
totalidad de los gastos” de la forma que mejor le conviene. Así p. ej. mientras
una gestora puede considerar que en su fondo de acciones las comisiones de
venta de unas acciones son un coste a tener en cuenta en el cálculo del TER,
sin embargo otra puede asignarle un coste cero y contabilizar las mismas
simplemente como un menor valor de venta.
Tan
importante es conocer el ratio de costes totales, como saber que se ha
utilizado la misma metodología para su cálculo – contabilizando las mismas
partidas sin dejar ninguna fuera - por las distintas gestoras
CONCLUSIÓN
Todavía
no se ha demostrado que exista una relación directa entre los gastos soportados
por un fondo y el buen hacer de sus gestores (salvo los monetarios en los que
aquellos con bajas comisiones obtienen mayor rentabilidad). De hecho, si un
fondo tiene una excelente gestión pagará más impuestos por los beneficios y su
TER aumentará frente a otro fondo que por ejemplo presente pérdidas. Sin
embargo suelen ser los fondos más rentables los que además destacan por tener
unos menores costes. Un ratio de gastos totales nos proporciona pues una
valiosa información si es utilizado con tino para comparar fondos dentro de una
misma categoría.