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A cada estrategia, sus fondos
En nuestras tablas encontrará actualmente más
de 20 fondos con una recomendación de compra. Eso no quiere decir sin embargo
que deba comprar todos ellos, sino que son aconsejables para alguna de las estrategias
que le recomendamos. Este artículo le servirá de ayuda para interpretar
nuestras tablas y elegir aquellos fondos que mejor se adapten a sus
necesidades concretas.
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objetivos claros
Con un objetivo claro podemos establecer una
estrategia de inversión adecuada. No es lo mismo una pareja que invierta con la
mente puesta en la educación de su hijo recién nacido - nuestra cartera global
defensiva a 10 años le iría de perlas – que un especulador que quiere
apostar fuerte en pos del premio gordo y está dispuesto a sumir un alto riesgo
para conseguirlo – en este caso, podría optar por alguna de nuestras apuestas
especulativas, vea artículo en esta misma sección –. Ahora bien, podemos
definir tantos objetivos como queramos. Es más, en un mismo inversor se pueden
encontrar distintos objetivos que requerirán estrategias distintas: p.ej.
reservar un remanente para imprevistos, ir pensando en las vacaciones, poder
cambiar de coche cada cierto tiempo, reformar el piso, dar la entrada de una
vivienda, ahorrar para la futura educación de los hijos o para la jubilación.
CONOCERSE A Sí MISMO
Una vez determinado el objetivo, debemos
establecer una estrategia de inversión para conseguirlo. Ahora bien, para un
mismo objetivo existen muchas variables que entran en juego a la hora de
establecer la cartera más adecuada para cada inversor: situación familiar y
fiscal, edad, plazo de inversión, aversión o aceptación del riesgo, objetivos a
corto o a largo plazo… A cada inversor se le puede diseñar una cartera a medida
en función de su perfil particular. Sin embargo, también podemos establecer
unos perfiles de inversión tipo basándonos en los dos criterios fundamentales
que deben regir nuestras decisiones de inversión: el riesgo que estemos
dispuestos a asumir y el plazo de la inversión. Así p.ej. en las inversiones
más arriesgadas como las acciones el riesgo de obtener pérdidas con nuestro
dinero se reduce con el paso de los años. Luego, si su horizonte temporal es
amplio, aunque su perfil de inversor sea defensivo (bajo riesgo), podría tener
una cartera de fondos con un alto peso en acciones. En cambio, si su horizonte
de inversión es inferior a 5 años (corto plazo), olvídese entonces de las
acciones.
PROVISIÓN PARA IMPREVISTOS
Antes de lanzarse a invertir para el futuro debería
contar con una reserva de liquidez – dinero siempre a mano que pueda
recuperar sin penalización alguna – para hacer frente a gastos imprevistos
(reparar un electrodoméstico, comprar uno nuevo, pagar la reparación del coche
o unos gastos médicos, financiar la ausencia de ingresos por una eventual
situación de desempleo...). Por esta reserva de liquidez, el equivalente p.ej.
a dos o tres meses de sus ingresos mensuales, no debería renunciar a obtener
una buena rentabilidad. Los fondos monetarios y las cuentas de alta
remuneración son los productos más adecuados para invertir ese dinero siempre
disponible.
ESTRATEGIA A CORTO PLAZO
No cometa el error – por desgracia muy
común – de invertir en fondos monetarios más dinero del estrictamente
necesario aunque sea usted una persona con aversión al riesgo. Si su objetivo
de inversión es inferior a cinco años, p.ej. para cambiar de coche o porque se
acerca el momento en que necesita dicho dinero para completar su jubilación,
aunque no debe invertir en productos arriesgados como las acciones (en un plazo
tan corto de tiempo no podrían reponerse de una eventual caída), sí puede
rentabilizar su dinero con productos algo más rentables como los fondos de
obligaciones a medio plazo como el Mutuafondo.
NUESTRAS CARTERAS GLOBALES
Si ya tiene una reserva de liquidez para
imprevistos, sabe que no va a necesitar su dinero en los próximos años, tiene
un dinero ahorrado que quiere destinar a un objetivo a más de 5 años y conoce
su perfil de inversor, entonces sólo le falta saber cómo distribuir
adecuadamente sus ahorros entre los distintos productos posibles. Nuestras
nueve carteras modelo con tres niveles de riesgo (defensivo, neutro y dinámico)
y tres plazos de inversión (5, 10 y 20 años) le servirán de ayuda. En ellas,
estimamos la rentabilidad esperada y el riesgo de una serie de categorías de
acciones y obligaciones, españolas y extranjeras, y las combinamos de tal
manera que para un nivel de riesgo determinado en cada cartera podamos
maximizar la rentabilidad esperada de la misma. Con ello obtenemos la
combinación de aquellas categorías más interesantes para cada cartera. Eso no
quiere decir que todas las categorías sean interesantes para su caso, pero sí
que podrían adaptarse a alguno de sus perfiles. Una vez determinada su cartera,
deberá adaptarla en función del paso del tiempo. Cualquier cambio deberá tener
en cuenta las repercusiones fiscales: en general, le recomendamos traspasar
aquellos fondos en los que acumule ganancias y vender los que tenga con pérdidas.
Por otro lado, dado que las carteras de fondos que le recomendamos siguen una
diversificación geográfica, puede interesarle completarlas con algún fondo
sectorial. Además, aquellos inversores más osados pueden también seguir en
nuestras tablas la evolución de nuestras apuestas especulativas.
cómo ELEGIR LOS MEJORES FONDOS
Una vez determinadas las categorías más
interesantes para su perfil, le ayudamos a elegir los mejores fondos de cada
categoría. Nuestra clasificación por estrellas – basada en el análisis y
comparación de multitud de elementos como rentabilidades pasadas, regularidad,
riesgo, análisis de carteras, etc. – le ayudará a encontrar los mejores
fondos de cada categoría, fondos que aparecen en nuestras tablas con una
recomendación de compra (C) y resaltados en negrita.
MÁS DE UNO EN ALGUNA CATEGORÍA
En algunas categorías puede encontrar varios
fondos con recomendación de compra. Esto puede ocurrir por varias razones. Por
ejemplo, dentro de la mediocridad de la mayoría de fondos de acciones españolas
existen honrosas excepciones que obtienen 5 estrellas. Nuestro favorito es el Bestinver
Bolsa, pero dado su elevado mínimo (6.000 euros) damos al inversor otras
buenas alternativas como el Metavalor (1.000 euros) o el Sabadell BS
España Dividendo (200 euros). En cambio, no le recomendamos el Barclays
Bolsa Española Selección porque, pese a sus buenos resultados, limita su
política de inversión a los pequeños valores – estrategia que en estos momentos
no compartimos –. Otras veces, como en el caso de las acciones
australianas, encontrará varios fondos recomendados pese a la mediocridad de
todos ellos (2 estrellas). Por sus rentabilidades nos quedamos con el Dexia
Eq. L Australia C EUR. También encontramos categorías en las que dos o más
fondos obtienen una apreciación similar pero por causas diferentes. Así, en las
acciones estadounidenses existen varios fondos con una apreciación cercana a
90, límite entre las 2
y las 3 estrellas. Nosotros preferimos el UBAM NB
US Equity Value A que asume algo más de riesgo que otros fondos de la
categoría – lo cual le penaliza en nuestro modelo – pero es capaz de obtener
las mejores rentabilidades entre los fondos con la misma política de inversión.
Lo mismo ocurre en la categoría de acciones globales con el Bestinver
Internacional. Por último aunque un fondo lo haga muy bien dentro de su
categoría y reciba por ello una buena calificación esto no significa que
merezca la pena invertir en él si la categoría en la que invierte no es
interesante. Por ejemplo no le recomendamos invertir en la categoría de fondos
de Europa del Este, donde encontrará varios fondos bien gestionados, con 4 y 5
estrellas, pero ninguno con recomendación de compra.
CONCLUSIóN
Antes de adoptar una estrategia de inversión
adecuada a su perfil, ha de tener claros sus objetivos, el plazo al que podrá
prescindir de su dinero y el grado de riesgo que está dispuesto a asumir para
conseguirlos. Nosotros le indicamos varias estrategias en las que combinamos
las categorías más interesantes para cada caso con el ánimo de que alguna se
adapte a su perfil. Así p. ej., una persona con un patrimonio financiero de
53.000 euros, que haya pagado ya su casa y que esté dispuesto a asumir una
pequeña dosis de riesgo, podría destinar incluso a cada uno de sus objetivos
una cantidad de dinero y seguir con ella una estrategia distinta: p.ej., 5.000
euros en un fondo monetario como el Mutuafondo Dinero para crearse su
reserva de liquidez; 15.000 euros siguiendo nuestra cartera global a 5 años y
perfil neutro para cambiar de coche dentro de 5 años; 30.000 euros siguiendo
nuestra cartera a 10 años vista y perfil dinámico para aquel dinero que no
utilizará a largo plazo; y otros 3.000 euros en una apuesta especulativa por
ejemplo a través de un fondo que invierta en oro.
En la última columna de nuestras tablas
encontrará un consejo concreto (V, M o C), para cada categoría y para cada
fondo. Eso sí, no compre todos los fondos recomendados, sino sólo aquellos que
se adapten a sus necesidades de inversión.