|
Invertir con la conciencia tranquila
Aunque el objetivo de toda inversión es rentabilizar los ahorros, no todos los
inversores están dispuestos a hacerlo a cualquier precio, pues los hay que
quieren invertir con la conciencia tranquila. Aunque en teoría no por ello
se va a obtener una menor rentabilidad, lo cierto es que por desgracia en la
práctica suele ser así.
|
Si desea invertir de forma coherente con
sus valores personales puede hacerlo mediante los fondos éticos, fondos que en
el proceso de selección de sus valores incluyen criterios que no son
estrictamente financieros. Esto no quiere decir que no busquen una rentabilidad
en la inversión, sino que a la rentabilidad en la inversión se une la ética y
la filosofía del individuo.
éticos y/o solidarios
En España, para que un fondo pueda usar la
calificación de "ético" en su denominación y publicidad debe cumplir
una serie de criterios (fijados por la CNMV). Así, deben reflejar en sus
folletos informativos su “ideario” (ético, ecológico, responsabilidad social)
e indicar cuáles son los criterios que han de cumplir los valores que integran
sus carteras. Además, deben contar con una comisión ética, formada por expertos
independientes que decidirán qué valores son aptos para invertir en ellos. La
CNMV también hace una distinción entre los fondos éticos, ecológicos o de
responsabilidad social (invierten sus carteras siguiendo estos criterios) y
los fondos solidarios (donan parte de su comisión de gestión a entidades
benéficas o no gubernamentales). Ambas categorías se pueden combinar, pudiendo
ser un fondo a la vez ético y solidario.
¿Y En ESPAÑA?
En España se comercializan 35 fondos de
este tipo que acaparan el 0,5% del patrimonio total invertido en fondos.
En cuanto a los fondos éticos, los hay que
excluyen de sus inversiones a las acciones de compañías que vulneran los
derechos humanos (p.ej. explotación infantil), que fabrican armamento, que
venden alcohol o tabaco o realizan prácticas contrarias a la salud pública o al
medio ambiente. Así lo reflejan en sus folletos por ej.: BBK Solidario, BNP
Paribas Fondo Solidaridad o el CAM Fondo Solidaridad. Otros eliminan de sus
inversiones a sectores como el juego o la pornografía como hace Foncaixa
Cooperación. También los hay que valoran positivamente a aquellas empresas
social y medioambientalmente sostenibles como hace BBVA Bolsa Desarrollo
Sostenible. Los hay que “delegan” en terceros y limitan sus inversiones a
acciones incluidas en índices éticos como BBVA Extra 5 II garantizado y Caixa
Catalunya Europa Valor. Un último grupo sería el de los fondos que no invierten
en empresas que actúen en contra de los principios y valores recogidos por la
doctrina social de la Iglesia Católica (Santander Responsabilidad Conservador y
Santander Responsabilidad Bolsa). Fondos que en su mayoría son también
solidarios pues ceden parte de su comisión de gestión a organizaciones no
gubernamentales: Cáritas, Intermón, Acnur, Médicos sin Fronteras, Cruz Roja o
Unicef.
Los fondos solidarios no tienen un “ideario”, pero sí ceden parte de su comisión de
gestión causas justas. Es el caso del “BBVA Solidaridad”, del “Monte Solidario”
o del “Bankinter Solidaridad”. Por su parte, el “Fondespaña Catedrales” destina
parte de la comisión a ciertos obispados para el mantenimiento de sus
catedrales
¿y sus resultados?
Sin entrar a valorar su gestión ética sino
sólo su gestión económica, ninguno de ellos destaca por su buen hacer en sus
respectivas categorías. La mayoría de ellos pertenece a la categoría de mixtos
de obligaciones de la zona euro o a la de acciones globales. Aunque
esto podría interpretarse como una falta de experiencia por parte de unos
gestores que todavía no están adecuados a la gestión de este tipo de activos,
lo cierto es que tiene más relación con la mala gestión que de los fondos en
general se hace en España (salvo honrosas excepciones). Por tanto, y pese a que
se ha demostrado a nivel internacional que la inversión a través de fondos que
combinan criterios éticos o solidarios no tiene porqué estar ligada a una mala
rentabilidad, los resultados obtenidos hasta ahora por los comercializados en
España dejan bastante que desear, al igual que los del conjunto de fondos
españoles.
ÍNDICE ÉTICO EUROPEO (l. gruesa; base 100) y
BOLSA EUROPEA
El FTSE 4 GOOD EU es un índice de acciones
europeas calificadas como éticas, cuyo comportamiento no ha sido muy dispar al
conjunto de la bolsa europea.
Conclusión
Estamos convencidos de que, antes o
después, aquellas empresas que actúan de forma irresponsable - tanto con
sus accionistas minoritarios como con sus trabajadores y consumidores –
terminarán en general siendo objeto del castigo de los inversores, pues son más
fácilmente objeto de demandas judiciales o del olvido de sus clientes y
accionistas. Algo que a la larga provocará que su rendimiento como inversión
sea inferior al de empresas que no presentan estos problemas.
Si usted desea tener en cuenta el aspecto
ético en sus inversiones, y hasta que no surjan buenos fondos de estas
características, lo mejor que puede hacer es invertir en aquellos fondos que
mejor se adapten a su perfil aunque no tengan el marchamo de éticos (lo que no
implica que estos fondos inviertan de forma deshonesta o inmoral) y con las
ganancias que con ellos pueda lograr, destine el dinero al fin que moralmente
mejor estime.