Aun perdiendo fuelle su gigantesca economía, en
enero la Bolsa de Nueva York fue, entre las mundiales, una de las que más logró
amortiguar las pérdidas. Tanto por la capacidad de recuperación del país del Tío
Sam como por el potencial de revalorización de su afamada divisa, creemos que
tanto la renta fija como las acciones estadounidenses representan actualmente
una oportunidad de inversión a medio y largo
plazo.
Aunque en los últimos años se iban
intercalando los anuncios que presagiaban una desaceleración de la economía
estadounidense, ha sido en el último trimestre de 2007 y en lo que llevamos de
2008 cuando se han intensificado. Bien es cierto que la incertidumbre que
actualmente reina en los mercados puede desanimar la inversión en el país del
Tío Sam, pero también lo es que para nosotros representa una oportunidad para
aquellos que estén preparados para invertir a medio y largo
plazo.
CAMBIO DE
RUMBO
Los rumores sobre una eventual crisis de la
economía norteamericana han sido insistentes en los últimos años, motivados por
sus graves desequilibrios tanto internos (desaceleración del sector constructor,
crisis financiera y su efecto sobre el consumo interno, déficit público y
elevada inflación) como externos (déficit comercial, aumento del precio del
petróleo y dependencia de la inversión extranjera). Así, mientras que desde el
año 2003 la economía estadounidense crecía a un ritmo superior al 3%, el año
pasado, con un crecimiento de sólo el 2,1%, ya empezó a pisar el freno. Aunque
se daba por sentado que la Reserva Federal estadounidense (Fed, la máxima
autoridad monetaria) optaría por un suave ajuste de su política monetaria
tendente a resolver estos desequilibrios, la crisis de las hipotecas de alto
riesgo y sus efectos en el sector financiero y en el precio de la vivienda así
como los últimos datos oficiales respecto a la creación de empleo han acabado
haciendo que, desde el 18 de septiembre pasado, la Fed se haya visto obligada a
rebajar en cinco ocasiones el precio oficial del dinero hasta situarlo en el 3%.
Rebaja con la que pretende evitar un estancamiento del consumo, verdadero
impulsor del crecimiento de este país y suavizar la crisis de liquidez del
sistema financiero. Bien es cierto que vemos inevitable un proceso de
desaceleración económica: para este 2008 nuestras previsiones apuntan a que la
economía americana crecerá un 0,7% y un 1,5% en 2009. Sin embargo, no olvidemos
que se trata de la economía más flexible y dinámica, con un potencial de
innovación inexistente en ninguna otra parte del mundo y que, tal y como ha
demostrado en otras ocasiones, tiene el músculo suficiente como para
recuperarse, algo que estimamos empezará a hacer a mediados del año que
viene.
UNA DIVISA CON UN FUTURO
PROMETEDOR
A lo largo de los dos últimos años el dólar
estadounidense (USD) ha ido perdiendo fuelle frente a la divisa comunitaria
hasta llegar a depreciarse frente a la misma en dicho periodo un 19,5%
(actualmente un euro vale 1,45 USD). Según nuestras previsiones, esta paridad
refleja un potencial de revalorización del billete verde frente al euro
del 28,7%. Aunque el diferencial que separa a los tipos de interés
europeos (a favor de éstos) y americanos seguirá pesando en la evolución de
ambas divisas, a nuestro juicio es probable que el Banco Central Europeo (BCE)
no tarde mucho en optar por recortar los tipos oficiales europeos, con lo que su
mayor atractivo se recortará. Por otro lado, también el factor psicológico juega
a favor de la apreciación del dólar. Históricamente, en periodos de recesión
económica mundial el billete verde ha servido de divisa refugio, lo que ha
propiciado su apreciación. En todo caso, tenga en cuenta que este potencial
alcista del USD es a medio o largo plazo.
UNA BOLSA CON INCENTIVOS
AÑADIDOS
Cualquier noticia procedente de la Bolsa de
Nueva York, la más importante del globo, tiene una repercusión mundial mucho
mayor que la de cualquier otro mercado. En el mes de enero, la bolsa
norteamericana cedió un 7,4%, menos que la caída experimentada por las bolsas
europeas en su conjunto (-11,8%) o el índice mundial (-9,9%). Según nuestros
cálculos, actualmente la bolsa estadounidense se encuentra correcta, por lo que
a excepción de las acciones británicas que en nuestra opinión son las únicas que
se encuentran en su conjunto baratas, resulta a sus niveles actuales más
interesante que cualquiera de las bolsas europeas. Presenta además el incentivo
de un potencial de revalorización adicional gracias al efecto divisa (eventual
recorrido alcista del billete verde frente al euro).
¿QUÉ FONDO DE ACCIONES
ESTADOUNIDENSES ELEGIR?
Entre los fondos de
acciones estadounidenses que se comercializan en nuestro país, destaca
positivamente, sobre todo en los últimos tres años, el JANUS WORLD FUNDS-US
TWENTY A USD (***; código ISIN: IE0004445239) que podrá encontrar en Renta
4 (vea recuadro).
Por su parte, el JPM
US Value D (Supermercado de Fondos OCU; 902 888 888) está presentando
últimamente unos peores resultados y ya sólo es merecedor de HH en nuestra
clasificación. Este fondo tiene una fuerte exposición al sector financiero y
podría beneficiarse de subidas significativas de estas acciones una vez que se
hayan saneado los balances de los bancos y sociedades financieras afectadas por
la crisis hipotecaria, por lo que si usted lo tiene, puede mantenerlo. En
cambio, para nuevas aportaciones creemos que el fondo de Janus, algo más
diversificado, lo hará mejor.
JANUS
WORLD FUNDS- US TWENTY A USD
Inversión mínima:
200 euros.
Distribuidor recomendado: Renta 4 (902 153
020).
Valor liquidativo
(a 31/01/08): 10,55 Euros
Código ISIN:
IE0004445239.
Comisión de
gestión: 1,25% anual.
Comisión de
suscripción /reembolso/depósito: 0%.
Invierte al menos un 70% de su cartera de acciones en empresas norteamericanas y entre un 15 y un
30% en otros países. Principales sectores en los que invierte: tecnologías de la
información (20,5%), materiales (19%), energético (17%), sanitario (17%,
financiero (9%).
UN HUECO PARA LAS
OBLIGACIONES
La actual inestabilidad bursátil hace que los
fondos de obligaciones resulten atractivos a pesar de que en EE UU los tipos de
interés a medio plazo apenas ronden el 2,5%. Y es que el potencial de
revalorización del dólar USD hace que los fondos que invierten en renta fija a
medio plazo del Tío Sam sean un instrumento muy a tener en cuenta para los que
quieran apostar por ese potencial del billete verde. Respecto a la inestabilidad
que podría afectar al valor de las obligaciones y consecuentemente a los fondos
que en ellas invierten también somos optimistas, aunque preferimos apostar por
la prudencia. Nuestras previsiones apuntan a que es más probable que se
produzcan nuevas caídas de tipos, aumentando el valor de las obligaciones, que
alzas de los mismos. Ahora bien, tras una caía del 0,75 % en los tipos en lo que
llevamos de año, hace que la intensidad de cualquier caída adicional sea ya
escasa, por lo que nuestra apuesta por la prudencia se materializa a través de
un fondo de renta fija estadounidense a medio plazo, de forma que un eventual
repunte de los tipos les afectaría de forma menos negativa que a un fondo con
obligaciones a largo plazo.
Los fondos de obligaciones
norteamericanas de nuestra selección están invertidos en obligaciones
con distintos vencimientos. El plazo que nos parece menos arriesgado es el de
medio plazo. Entre los fondos comercializados en nuestro país que apuestan por
las obligaciones en dólares a este plazo ha demostrado una gestión aceptable
– y unas comisiones ajustadas en el 0,9% anual - el UBS Médium
Term Bond Bond US B que encontrará en Activo Bank (902 228
486).