Lo sentimos, esta parte de la página está reservada
a los socios de
.
Si desea hacerse socio, no tiene más que pinchar en el botón “Suscribirse” y seguir los diferentes pasos. Asimismo le invitamos a descubrir la visita guiada de este sitio.
Si usted ya es socio, quizá no haya comunicado sus datos.
Le invitamos a identificarse.
Diversificación
No hay que poner todos los huevos en la misma cesta. Este dicho es aún más válido en el campo de las inversiones. Cualquier cartera razonable debe contar con varios tipos de títulos (seguros como obligaciones, depósitos, etc., menos seguros como acciones, fondos, etc.), así como liquidez y eventualmente otros productos de inversión. Es lo que entendemos cuando señalamos la necesidad de contar con una diversificación suficiente.
Ratio de Sharpe
El ratio de Sharpe da, para un fondo de inversión, una cifra de rendimiento, ponderado por el riesgo que engloga el fondo. El ratio se obtiene restando del rendimiento del fondo el tipo de interés de una inversión sin riesgo en ese momento (interés del título del Estado de referencia). El resultado de esta resta se divide después por la volatilidad del fondo. Cuanto más elevado sea el ratio, más interesante resultará el producto para el inversor. Comparar fondos en función de este ratio sólo tiene sentido con fondos de una misma categoría. Si no se menciona ninguna cifra para este ratio, es que el fondo existe hace menos de 5 años o que la cifra es negativa, por tanto inutilizable.