Historia de éxito indiscutible
Los resultados de 2009 confirman una vez más el éxito
económico de la compañía británica. Un éxito que sin embargo hay que pagar, a
nuestro gusto, demasiado caro. Acción cara. Venda.
La compañía se aprovecha de la crisis y en el ejercicio 2009
presenta de nuevo un buen resultado. Impulsadas por la adquisición a principios
de año de Interwoven, una compañía norteamericana especializada en la gestión
de contenidos, sus ventas repuntaron en efecto un 47% el año pasado y el
beneficio corriente por acción creció más de un 55% (hasta 51,79 peniques),
debido en parte, es cierto, al retroceso de la libra esterlina frente al dólar.
En los últimos 5 años, el beneficio corriente de Autonomy habría
crecido más de un 76% de media anual. Un éxito económico que la compañía
británica se lo debe a dos razones. Por una parte, a su tecnología IDOL, una
tecnología única de búsqueda de información que supera de largo a la que
ofrecen sus competidores. Y, por otra parte, a su capacidad para ofrecer
salidas comerciales a su tecnología a través del crecimiento externo.
Aunque la receta parece sencilla, adquirir compañías próximas a su
negocio principal y dinamizar la actividad añadiendo su tecnología a la oferta
de programas, la estrategia no está sin embargo exenta de riesgos. Por cada
nueva adquisición, existe en efecto el riesgo de integración que podría acabar
calando el motor de esta auténtica máquina de generar liquidez y es por ello
por lo que Autonomy tiene un nivel de riesgo superior a la media.
Estimamos un beneficio corriente por acción de 66,74 peniques para
2010 y de 76,11 para 2011.
Cotización en el
momento del análisis: 1.636 peniques