Prisa (09/03/2010)
Golpe a los minoritarios
La ampliación de capital reducirá a menos
de la mitad la participación de los actuales accionistas. Este dinero fresco
aliviará temporalmente la delicada situación financiera del grupo de
comunicación. Acción cara. Venda.
Tras presentar una caída del beneficio del
39% en 2009 (hasta 0,24 euros por acción), Prisa ha llegado a un acuerdo con el
grupo inversor estadounidense Liberty, por el que duplicará el número de
acciones, cediéndole las nuevas a cambio de unos 660 millones de euros. Además,
el 18% de las nuevas acciones serán preferentes (cobrarán un dividendo del 7%
anual hasta que decidan canjearlas por acciones ordinarias, en dos o cinco
años), lo que aleja la posibilidad de que los accionistas actuales cobren
dividendos.
El acuerdo resulta perjudicial para los
accionistas actuales que verán diluida su participación pero no recibirán a
cambio ningún derecho de suscripción. Una segunda ampliación de capital de 150
millones, esta sí con derechos de suscripción, y abierta a todo el mundo
cerrará la operación.
Estos 810 millones (660 + 150) sacan
temporalmente del atolladero a Prisa pero no resuelven todos sus problemas (una
deuda de 4.800 millones, 1.950 de los cuales deben ser refinanciados o pagados
en 2013). A la familia Polanco la jugada les sale redonda: salvan el 30% del
grupo sin poner un euro y mantienen el control tras la futura limitación del
derecho de voto al 30%. Todo ello nos lleva a reducir su nota de gobierno
corporativo.
Cotización en el momento
del análisis: 3,07 EUR


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